Las reinas y las princesas ya no necesitan príncipes


frozen

“Frozen” de Disney es una maravilla visual y técnica pero lo más importante es que tiene corazón. Muchísimo corazón.

Si “Enredados” fue la nueva “La Sirenita” por su ligereza y festividad, por su profundidad y punto oscuro “Frozen” es “La Bella y La Bestia” del siglo XXI. pero presenta varias novedades que la hacen fresca al mismo tiempo.

Elsa y Anna, las hermanas protagonistas de esta adaptación libre del cuento “La Reina De Las Nieves” de Hans Christian Andersen son dos mujeres muy distintas que intentan vivir su vida con independencia. La historia se centra con gran acierto en el lazo fraternal que las une, y al igual que sucedía en “Brave” de los estudios Pixar, la búsqueda de un hombre con el que casarse, aunque presente, no es lo más importante ni la motivación dramática de los personajes, tampoco resulta ser la solución de sus problemas.

Las dos protagonistas son tan reales, tan vitales, con características, tan únicas que es difícil quedarse con una de las dos.

Elsa resulta magnética y Anna adorable.

También guardo un gran lugar en mi corazón para Kristoff el chico de las montañas y su reno Sven, Olaf y los maravillosos trolls…

Son personajes tridimensionales, con virtudes y flaquezas que enamoran.

El guión de “Frozen” con su maravilloso giro final inesperado por tratarse de una cinta de la compañía, logra que Disney le de la vuelta a su tradición sin dejar de contarnos un precioso cuento de princesas.

Verdaderamente es un clásico instantáneo. Y será recordada durante generaciones.

Incluso las canciones pegadizas y la ambientación: son una verdadera maravilla.

La banda sonora original es de Cristophe Beck y me parece fantástica.

Será la película de las Navidades, que nadie se la pierda.

Disney ha recuperado su magia. Y de que manera…

Anuncios