Ni Universal, Ni Gratuita

Bueno, hacía tiempo que no me pasaba por este lugar de reflexiones, y lo que me ha impelido a hacerlo es el absoluto sentimiento de rabia e impotencia que me invade cada día frente al televisor cada vez que dan las noticias. Y es que repasando mis apuntes de hace dos años (no, no los he sacado de ningún sótano oscuro ni de ningún sarcófago de piedra) para un examen que tengo que afrontar en breve, me he dado cuenta de como con la excusa de la crisis económica y la depresión mundial nos están robando lo que es nuestro.

Y no puedo más.

Nos están robando  el Sistema Nacional de Salud y como estoy muy harta de estarme quieta, por lo menos voy a dejar por escrito mi indignación. Repasando con vosotros punto por punto aquello que ha llamado poderosamente mi atención.

Los TRES PRINCIPIOS del Código Hipocrático:

1. Principio de ALTRUISMO: prima por encima de todo el bienestar del enfermo.

No sé que bienestar puede recibir un enfermo si ahora tengo que recetarle el medicamento más barato que encuentre, aunque no sea el indicado para él porque los efectos adversos le produzcan más perjuicio que efecto benéfico o por cualquier otro motivo. Y si tengo que hacerle menos pruebas de las que necesito para realizar un diagnóstico porque hay que ahorrar. Estoy AHORRANDO si, pero buscando el bienestar de mi paciente, desde luego que NO.

2. Principio de AUTONOMÍA DEL ENFERMO: los médicos orientan, pero el paciente decide.

Bueno desde luego entramos en un modelo que impelirá a aquellos enfermos que se lo puedan permitir económicamente a buscar asistencia sanitaria privada, desde luego.

3. Principio de JUSTICIA SOCIAL: el médico no puede discriminar y debe colaborar en la redistribución justa de los recursos.

Y aquí ya si que se ve como cumplir este requisito dependerá no solo de la conciencia sino de los recursos económicos de cada uno. Porque en el momento en que mi sueldo a fin de mes dependa de que yo recete lo más barato, como pronto sucederá en la Comunidad Valenciana pues imagínate.

Por lo pronto, ya nos estamos saltando los puntos básicos del Juramento Hipocrático a la torera. Menudo ejercicio de la profesión me espera: decidir el bienestar de mis pacientes a costa de mi propio bienestar y el de mi familia o incumplir mi Juramento Hipocrático e ignorar a mi conciencia haciéndole caso a la administración pública.

Pero es que todavía hay más.

Dicen mis apuntes (ojo, vuelvo a reiterar que tienen 2 años de antigüedad, no los he rescatado de ningún trastero olvidado. Por si quedaba alguna duda.)

Los RASGOS que definen el SISTEMA SANITARIO ESPAÑOL son:

1. UNIVERSAL: para todos, sin discriminación de ningún tipo.

Cosa que a día de hoy ya no es cierta, porque los inmigrantes no reciben atención sanitaria, se les despojó de sus tarjetas. Las personas que no trabajan y son mayores de 25 años (como es mi caso) se encuentran en un limbo legal. Yo todavía no he precisado acudir al médico pero quizás cuando me presente me digan que ya no tengo tarjeta (seguiremos informando). De todas maneras, los inmigrantes que siguen recibiendo atención sanitaria lo hacen auspiciados por profesionales que los atienden en sus horas libres bajo su cuenta y riesgo. Personas más capaces que yo ya han alertado de los peligros para nuestra sociedad y la salud pública que ello supone. Pues es un colectivo que va a convertirse en reservorio activo de patologías que ya se tenían erradicadas o mayormente controladas, como la tuberculosis.

Lo que está claro es que la Sanidad Española ha dejado de ser universal porque ya no es accesible para TODO EL QUE LA SOLICITE. Y para mí, eso está MAL. Porque era uno de los rasgos de los que más orgullosos nos sentíamos los allegados al oficio de médico.

2. GRATUITA: financiada con impuestos.

Desde luego que este principio es el que primero ha desaparecido. Desde el momento que los ciudadanos han tenido que empezar a abonar sus tratamientos. Sin hablar de los inconstitucionales euros por receta y demás medidas ilegales e inconstitucionales.

3. HOMOGÉNEA: sin grandes desigualdades en su catálogo de prestaciones.

No entraré en por cuanto tiempo sobrevivirá el actual catálogo de prestaciones con la merma de profesionales y presupuestos en los hospitales, pero aún así… Volvamos al punto 1 las desigualdades están a la orden del día…

4. ACCESIBLE: con esperas.

Pues si, aunque cada vez las esperas serán mayores porque hay menos profesionales para atender las demandas y menos instalaciones con recursos.

5. DERECHOS a la confidencialidad, segunda opinión, elección de profesional etc…

De momento, el único rasgo del Sistema Nacional de Salud que se mantiene. No sabemos durante cuanto tiempo…

Como veis, queridos lectores, el Sistema Nacional de Salud de nuestra querídisima España cañí tiene los días contados. Su debacle inexorable ha empezado ya, no nos engañemos.

En este hermoso lugar del globo donde cada día luce el sol, se vive estupendamente de cañas y tapas (Ana Rosa Quintana DIXIT) y en el que la gente que se tira de los balcones y se inmola en llamas porque simple y llanamente está desesperada, no merece más de cinco minutos en el telediario y sale rápido de nuestras conciencias. Como digo, en esta nuestra gran nación solidaria, donde los banqueros, los empresarios, los políticos y hasta la familia real (siento la generalización, algún honrado habrá entre tanta chusma) rayan en lo absurdo al robarnos a manos llenas y que no les pase nada de nada. Donde se ríen de nosotros día sí y día también desde sus mansiones forradas en billetes de 500 euros.

Donde nuestras conciencias deben estar ya tan adormecidas que con  más de media nación en el paro, sin trabajo, sin casa y sin futuro nadie sale a la calle a meter en cintura a alguno de estos hijos de la gran puta y a exigir de la justicia lo mínimo: que paguen en la cárcel por sus delitos. Como digo, ya no nos van a dejar ni que nos atiendan como es debido cuando estemos enfermos. Es más, nos van a dejar morir si tienen la oportunidad, porque así resulta más barato y eso que se ahorran.

Así que cuando veas las noticias y te indignes piensa en lo que podemos hacer unidos. Y en que ya es hora de ponerle fin a esta INJUSTICIA. Nos están robando lo más preciado que tenemos: la SALUD y la VIDA y les estamos dejando.

Y lo peor de todo, es que yo como tantos otros antes que yo, trabajaré altruistamente  para curar a personas sin recursos, pero lo triste es que no necesitaré moverme de mi país, no será preciso que viaje durante mis vacaciones a África o cualquier otro lugar del denominado “Tercer Mundo”

Aunque ¡eh! eso será si no me marcho a vivir a un país donde me paguen más y me sienta mejor valorada, porque una es solidaria, pero gilipollas no.

Judith Egea Estudiante de Medicina. 6º Curso. Pre-MIR.

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