Otra Vez… Un Día Más… Sale El Sol

La verdad es que tenía muchísimas ganas de ver este musical. Durante mi estancia en Londres este verano, la obra ya había captado mi atención, pues pasé delante del teatro donde la llevan representando desde hace 25 años. Yo en ese momento tenía entradas para otro musical, Love Never Dies que por cierto, es magnífico también. Y la cosa no estaba para comprar entradas para otro espectáculo, a parte de que cuando pregunté me dijeron muy amablemente que estaban agotadas. Así que me quedé con las ganas de Miserables y su gusanillo dentro. Mi sorpresa fue mayúscula cuando me enteré de su estreno, con escenografía renovada por su 25 aniversario en la Gran Vía Madrileña, a principios de Noviembre. ¡Y en castellano, lo que me permitiría entender el texto en todos sus matices! Era una de esas obras que te planteas encantada de poder ver pero sin muchas posibilidades de hacerlo realidad. Podría decirse que era un sueño personal. Así que imagináos mi sorpresa cuando me dicen que me regalan el viaje a Madrid y las entradas para la obra con motivo de mi cumpleaños. Mi cara de entusiasmo no tenía parangón.

De todas maneras yo no las tenía todas conmigo. Empecé a darle vueltas al hecho de que cuando alguien desea mucho una cosa y cuando las críticas son demasiado buenas, como ocurre con este montaje, te creas tan altas expectativas que es muy posible que te defraude. Pero en este caso, nada más lejos de la realidad: ha superado, con mucho, mis altas expectativas.

El montaje es absolutamente espectacular, digno de las mejores producciones del West End Londinense o de Broadway. Los cambios de escenario son increíbles y los efectos especiales te dejan con la boca abierta. Los actores, todos grandes cantantes con voces prodigiosas, hacen un trabajo impresionante. Destacaré el trabajo de Gerónimo Rauch como Jean Valjean e Ignasi Vidal como Javert en un tour de force muy bien medido y un duelo (interpretativo y de voces) genialmente hilvanado con la partitura que se va repitiendo con diferente letra cada vez que se encuentran sobre el escenario. Voces que emocionan y estremecen.

También tengo palabras de elogio para Daniel Diges (Enjolras), Virginia Carmona (Fantine), cuya entregada interpretación de “Soñé una vida” (I dreamd a dream) me emocionó. Eso sí, eché de menos una traducción más fiel al original de la letra. A mi parecer es la que más de su sentido épico pierde al traducirla al castellano. Guido Balzaretti (Marius), Enrique del Portal y Eva Diago (como los Señores Thernadier) y Talía del Val (Cosette) también están fantásticos en sus papeles. Y hago una mención especial para la señorita Lydia Fairen que interpretó el papel de Eponine y consiguió erizarme el vello del brazo con su rendida interpretación de “Solo para mí” (On my own) otra de las canciones cuya traducción también suena algo raro. Me imagino que es por el hecho de haber sido escuchadas tantas veces en inglés con anterioridad.

Voces e interpretaciones a la altura de lo que en tantas ocasiones hemos escuchado en inglés y una traducción más que digna, aunque para quienes tenemos presente el original con anterioridad, nos sea difícil pasar por alto las diferencias. Como dijo Giuseppe Tomasi di Lampedusa en el Gatopardo: “Si queremos que todo siga como está, es preciso que todo cambie”. Y de eso se trata en ésta nueva versión: una renovada puesta en escena que se pone a la altura de la revolución escénica y técnica que se ha producido en el género musical durante el último cuarto de siglo.

Además de unos cuidados efectos especiales y una escenografía renovada, Los “nuevos” Miserables cuenta con unas proyecciones realizadas a partir de dibujos creados por el mismísimo Víctor Hugo, que transforman la atmósfera de ciertas escenas hasta llegar a convertirlas en secuencias cinematográficas. Movimientos tridimensionales, que crean una sensación de movimiento en todo el escenario del Teatro Lope de Vega, y una iluminación inspirada en las pinturas de Delacroix, hacen que la nueva  apuesta de los productores tenga todas las papeletas para convertirse en un renovado éxito mundial que muy pronto se podrá ver en el resto de las capitales musicales. De momento, en Madrid tenemos el privilegio de poder disfrutar en primicia  de un espectáculo maravilloso que no te puedes perder.

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